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Nuestros Productos

Licores que elaboramos

Nuestra industria elabora de forma artesanal en calderas de cobre alimentadas con leña de encina nuestros exquisitos anises. En la gama de anises La Violetera elaboramos:

 


Anís Dulce La Violetera, 35º con un dulzor caramelizado, bien frio o con hielo para consumir. Elaborado con materia prima de primera calidad, con la matahuga.


Anís Seco La Violetera 50º bien frio, con hielo o agua es refrescante tanto en verano como en invierno.




Anís Semidulce La Violetera 40º, mitad dulce y mitad seco para esas personas que prefieren una bebida con algo de fuerza.




Anís Padre Benito, un anís que elaboramos en nuestra destilería pero con una graduación más suave en sus dos versiones:




Anís Seco Padre Benito 40º bien frio y con hielo, tiene fuerza para aquellos paladares que buscan ese sabor.



Crema de Anís Dulce Padre Benito 24º, es una crema de anís suave que servida bien fria, es refrescante.


Anisados Perlas, donde nos encontramos con tres variedades en grado y mezclas de secos y dulces a distintas proporciones:

Anís Perla Abocado 40º, Anís Perla Abocado 36º y Anís Perla Semidulce 32º, distintos grados y mezclas para según paladar.



Nuestra especialidad CREMA DE GUINDAS La Violetera 22º licor obtenido de la maceración del fruto (la guinda, parecida a la cereza pero de sabor ácido) en aguardiente anisado, hace que sea una bebida muy apreciada y de tradición en Constantina, servida bien fria, con hielo.



Guindas en su Crema La Violetera 32º, es la fruta (la guinda) envasada en su aguardiente, cuyo consumo hay que hacerlo moderadamente, por la fuerza que lleva el fruto despúes de la maceración que tiene en el depósito para obtener el jugo.



Licor de Pasas La Violetera 25º, licor más dulzon y sabor a pasas muy apreciado.




Licor de Menta La Violetera 27º, licor refrescante, mentolado y servido bien frio y con hielo, mucho mejor.











En la década de los años 40, a la Crema de Guindas en los bares, que fué cuando se empezó a comercializar de forma industrial, se pedía como "una copita de un Don Carlos", ya que fué el fundador del Anís del Abuelo quien lo empezó a comercializar.